Con la adhesión a estos Principios de Banca ResponsableResponsable, de la Iniciativa Financiera del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA (UNEP FI), las 130 entidades financieras se comprometían a alinear sus estrategias con los ODS y el Acuerdo Climático de París. Para lograrlo, fijaron 6 principios comunes que todos los firmantes debían implementar. Alineamiento con los ODS; impacto y fijación de objetivos; clientes; stakeholders; gobernanza y cultura; transparencia y sostenibilidad. El espíritu era claro: el sector financiero reforzaba su apoyo a la sociedad; estas eran las premisas para orientar ese esfuerzo.
Este compromiso global exige aunar estrategias de sostenibilidad en el día a día. En definitiva, el respeto por el planeta como eje vertebrador de las acciones de estas entidades. Este acuerdo supone una primera fase de medición de su impacto medioambiental y social, cuyos resultados ayudarán a definir los objetivos de manera significativa. Con estas medidas, las entidades pasan a integrar una comunidad bancaria global, la más grande del planeta, centrada en las finanzas sostenibles, compartiendo las mejoras prácticas. En definitiva, trabajar duro desde la organización para crecer unidos.