El pasado 4 de febrero, tras el encuentro personal entre Xi y Putin con motivo de los JJOO de Invierno Pekín 2022, ambos países emitían un comunicado conjunto de unas 6.000 palabras —el más extenso desde el cisma chino-soviético de la década de los sesenta— que necesariamente hemos de interpretar como un manifiesto para el establecimiento de un nuevo orden global. Esta declaración —de necesaria lectura— recoge fundamentalmente las nuevas prioridades geopolíticas de China, aderezadas —en menor medida— con algunos objetivos estratégicos rusos.
Leer artículo completo