Si tenemos que elegir un  sector que haya  sufrido en especial  grandes cambios, seguro que muchos de nosotros elegiríamos al sector sanitario.  Su momento de enorme demanda, cargas de trabajo  nunca vistas  y su obligada resiliencia así lo ponen de manifiesto. Como sector esencial en cualquier sociedad, su necesidad de afrontar los continuos retos de seguridad buscando la excelencia  es una obligación en la que “no se pueden poner de perfil”.

Ya antes de la pandemia, se esperaba que el mercado del sector salud digital europeo alcanzara un valor de 145. 000 millones de euros en el año 2025, por lo tanto estamos quizás, ante el mayor  periodo de crecimiento transformador  en el que  se ha visto inmerso en los últimos 15 años.

Forbes pronosticó hace unos meses que la cantidad de datos dentro del sector se doblará cada 73 días anualmente. A este aumento de generación de datos también contribuirá la actual crisis sanitaria, con una cifra cercana a los 3 millones de casos notificados solo en la UE hasta ahora.

Este aumento de demanda de la atención ,  de los  datos que se manejan, del uso de las comunicaciones externas y  el del  IOT en el ámbito sanitario obliga a responder  de forma contundente a la necesidad de garantizar que el entorno  sanitario posea la infraestructura de seguridad necesaria para abordar este crecimiento.

salud digital

Con la pandemia, la salud digital ha tenido una proliferación de las consultas virtuales  y atender a los pacientes a distancia,  está empujando al sector a cambiar su forma de trabajar, siendo aún más dependiente, casi de una forma crítica,  de dos aspectos  importantes y viejos conocidos para el sector:

  • La energía
  • La infraestructura digital.

En el caso de la conectividad e IOT, el aumento sigue una carrera a altas velocidades, en 2025 se esperan más de 10 millones de dispositivos conectados  en el entorno sanitario europeo, eso supone multiplicar por 5  la cifra que teníamos en 2019.

La Ciberseguridad tiene que venir por defecto.

Es obvio que  todos los factores y aspectos de los que he hablado, aumentan exponencialmente  la superficie de ataque actual del sector en lo que a ciberseguridad se refiere. Las puertas  de acceso para los ciberdelincuentes se han  multiplicado  de forma significativa.  Es verdad que antes de la pandemia la ciberseguridad ya era un gran área de preocupación, pero, la exigencia actual generada por la innovación tecnológica asociada a la inteligencia artificial y  modelado 3D en el diagnóstico,  la sonorización  a gran escala, la protección de datos, software existente y el asociado a equipamiento de última generación…..están poniendo a prueba las capacidades de seguridad física y lógica que  este sector debe tener.

La seguridad por defecto  en toda la infraestructura de hardware y software  y en general a todo el equipamiento médico susceptible de convertirse en una puerta de acceso al entorno, debe ser una prioridad para la  industria que abastece a todo el entorno sanitario. Sin duda alguna,  la red de  partners tecnológicos especializados se enfrentan a una gran oportunidad pero también tienen una gran responsabilidad  que no pueden eludir. Concienciar al sector y al usuario es clave para evitar grandes incidentes y ataques que doy por seguro que se van a  generar por los ciberdelincuentes, la pregunta es ¿CUÁNDO?, por lo tanto hay que estar preparados y trabajar hacia la minimización del riesgo  y la obtención de grandes capacidades de resiliencia.

La monitorización y la gestión de incidencias- incidentes- eventos 24/7/365, auditorias y evaluaciones de riesgos continuas  para toda la infraestructura de red  y de IOT (digital ) así como en  los dispositivos y equipamientos médicos de un entorno sanitario para la salud digital se hacen  imprescindibles  y de obligado cumplimiento en las políticas de gestión  de este sector.

Carlos Aguayo
CEO Intelsynet
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