La mayor parte del tráfico de internet aterriza en los ‘data centers’ o centros de datos, espacios que almacenan grandes cantidades de información. Según la Agencia Internacional de la Energía (IEA), a finales de 2019 estas infraestructuras consumían cerca del 1% del consumo global de energía.
Hace 10 años, Greenpeace aseguraba que, si internet fuera un país, sería el sexto más contaminante del mundo. Ahora, con la llegada del covid-19, esta afirmación cobra más fuerza que nunca por el aumento del uso de espacios virtuales. Y precisamente porque su uso es cada vez más común, «necesitamos seguir desarrollando los centros de datos desde un enfoque sostenible”, afirma el director general de Dell Technologies en España, Ricardo Labarga.