La idea es que un cliente que necesite una carga de su batería, y la quiera en menos de cinco minutos, pueda acercarse a una de las nuevas estaciones desarrolladas por NIO y sustituir su batería por una totalmente cargada. Una operación que ahora gracias a la segunda generación de estas estaciones puede realizarse de una forma incluso más fácil y rápida.

Cada una de las nuevas Nio Power Swap Station 2.0 permiten completar nada menos que 312 cambios de batería por día. Cada estación tiene 239 sensores y cuatro sistemas de computación en la nube, y los usuarios pueden completar un cambio de batería con un solo clic, incluso pueden permanecer en el automóvil para acelerar la entrada y salida.

Según NIO, se trata además de la primera estación de intercambio de baterías con una producción en masa del mundo, lo que reducirá de forma significativa su coste. Algo en lo que será clave el acuerdo con la petrolera china Sinopec, que les ayudará a construir una amplia red de 5.000 estaciones de cambio de batería en los próximos años. Algo que les permitirá cubrir buena parte de las zonas más pobladas de China.

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