Tal y como definimos el mes pasado, un ‘insider’ es … el empleado/exempleado que accede, modifica, comparte o elimina información de la compañía ya sea comercial, legal, financiera, institucional… Puede encontrarse en cualquier nivel de la organización, no necesariamente un cargo de responsabilidad.

La transformación de uno de nuestros empleados en un insider puede parecer que es cosa de un día, pero realmente se trata de un proceso en el que influyen numerosas variables.

Durante este proceso, el deterioro de las relaciones interpersonales entre los distintos miembros de la organización se convierte generalmente en un factor determinante. En especial, y como piedra angular, la relación responsable – equipo.

Y es que los factores psicosociales y la habilidad que tengan tanto la organización como sus líderes para crear un buen clima y cercanía en las relaciones personales son de vital importancia a la hora de generar un óptimo ambiente de trabajo.

Un alto grado de satisfacción laboral, de identificación con la empresa y una buena relación tanto horizontal como vertical, reduce en gran medida el riesgo insider en nuestra compañía.