La importancia de tener un plan de transición bien estructurado para reducir emisiones de carbono y llegar al objetivo fijado en 2050, es clave para ser competitivos y rentables en los próximos años. Incluso, carecer de un plan de este tipo puede ser motivo de quiebra o desaparición para muchas compañías.
Un informe reciente de Bain & Company pone encima de la mesa la importancia que en el sector bancario tendrá la inversión en datos precisos y en una estrategia de transición con capacidad de ser ajustada en cada ciclo temporal con sus respectivas necesidades.
Según los datos de este informe, los bancos que aceleren su transición hasta cero neto, podrán incrementar sus beneficios entre un 25% y un 35%. Sin embargo, los que se retrasen o adopten una estrategia pasiva a mínimos normativos, sus beneficios pueden tener una merma del entre un 10% y un 20%.