El primer concepto sobre esta embarcación se hizo en el año 2017. Los planes iniciales eran que zarpara por primera vez el año pasado, pero la pandemia provocada por el COVID-19 lo retrasó al igual que otras muchas cosas en el mundo. Aunque no se trate del primer barco del mundo que se fabrica sin tripulación, sí es el primero totalmente eléctrico que no necesita piloto.

No se trata de un vehículo muy veloz. El barco eléctrico autónomo contará con  dos sistemas de propulsión de 900 kW le permiten alcanzar una velocidad de unos 24 kilómetros por hora. Cuenta con una batería enorme de 7MWh que tarda un tiempo en cargarse completamente.

A pesar de ello, estas distintas especificaciones técnicas hacen de esta embarcación un vehículo beneficioso para el medio ambiente, ya que no emite sustancias nocivas a la atmósfera. Además, el uso de este buque sustituye a lo que equivaldría a 40.000 viajes en camión anuales, reduciendo enormemente las emisiones de CO2 y óxido nitroso.

El barco eléctrico autónomo también podría ayudar así a liberar la presencia de camiones en las carreteras, ayudando a la descongestión de estas y haciendo fluir más el tráfico. Sin embargo, la reducción de camiones puede llevar también a una reducción de puestos de trabajo en esta área.

LEER MÁS